- JUDAS PRIEST + BLIND GUARDIAN EN SEVILLA(102 días)
Freak Kitchen-Move
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Entre los innumerables géneros musicales de los que se puede hablar a día de hoy, me atrevería a decir que uno de los más amplios tanto en grupos, como en planteamientos y subgéneros es el progresivo.
Quizá por un general desconocimiento relativo de este estilo, muchas personas identifican progresivo con Dream Theater, cuando esta formación no es sino una pequeñísima muestra del género. Ante esta asociación común de progresivo y los DT, hay quienes reciben al progresivismo con un largo y sonoro bostezo, ya que no son precisamente los americanos un grupo digerible y apto para todos.
Antes de comenzar la crítica del disco en sí, me gustaría romper una lanza en favor del progresivo. Como acabo de decir, grupos como Dream Theater sólamente son una referencia popular, pero este estilo es mucho más que eso. De hecho, en la decada de los setenta es cuando el toque progresivo comenzó a hacerse patente en muchos grupos, tales como Led Zeppelin o Pink Floyd, y a raíz de ellos otras muchas formaciones, como King Crimson, Rush, Génesis o Yes, hicieron del rock progresivo su carta de presentación para convertirse en bandas míticas de la historia de la música. Dream Theater, si bien bebe sin duda de todos los grupos que acabo de decir, tiene poco que ver como sabréis con el sonido de aquellos.
Por lo tanto, me gustaría que os acercárais con algo menos de temor al estilo progresivo. No os lo digo como una orden, que todos los dioses en los que no creo me libren de ello, esto no es más que una recomendación para abrir los oídos y el corazón a música más variada, pues modestamente y espero que nadie se rasgue las vestiduras por lo que voy a decir, creo que en muchas ocasiones "los heavys" son los primeros que se cierran ante otros estilos músicales ajenos al metal, e igualmente minoritarios, perdiéndose muchos sonidos a mi parecer estupendos. De todos modos, que cada cual haga lo que guste.
Sin más dilación pasamos a la reseña del disquillo. Freak Kitchen es la banda de Mattias "Ia" Eklundh, guitarrista y vocalista, Björn Fryklund batería y Christer Örtefors bajista. Como habréis adivinado por sus nombres, estos encantadores hombres son suizos, y si bien su tierra quizá sea un poco fría y al igual que ocurre con la mayoría de territorios norte-europeos tenga fama de aburrida, nada más lejos de eso nos ofrece el grupo con su música.
Lo primero que debo decir es que este "Move" ya tiene 4 añitos, pero he de decir en favor de la actualidad de mis críticas que el sonido que se puede oír en el álbum es tan actual como para hablar de él ahora y probablemente dentro de otros 4 años. Doce canciones forman el disco, con una duración media de unos 3 minutos y poco, rompiendo el tópico por el cual todas las canciones de música progresiva sobrepasan con creces los diez minutos. La impresión que tuve cuando terminé de oír el trabajo por primera vez es que trabajando en "Move", los componentes de Freak Kitchen seguramente se lo habían pasado de puta madre, ya que el disco me transmitió unas vibraciones cojonudas y no pude sino sonreir cuando terminé de escucharlo, cosa que dice muchísimo acerca de cualquier álbum.
Entre los innumerables géneros musicales de los que se puede hablar a día de hoy, me atrevería a decir que uno de los más amplios tanto en grupos, como en planteamientos y subgéneros es el progresivo.
Quizá por un general desconocimiento relativo de este estilo, muchas personas identifican progresivo con Dream Theater, cuando esta formación no es sino una pequeñísima muestra del género. Ante esta asociación común de progresivo y los DT, hay quienes reciben al progresivismo con un largo y sonoro bostezo, ya que no son precisamente los americanos un grupo digerible y apto para todos.
Antes de comenzar la crítica del disco en sí, me gustaría romper una lanza en favor del progresivo. Como acabo de decir, grupos como Dream Theater sólamente son una referencia popular, pero este estilo es mucho más que eso. De hecho, en la decada de los setenta es cuando el toque progresivo comenzó a hacerse patente en muchos grupos, tales como Led Zeppelin o Pink Floyd, y a raíz de ellos otras muchas formaciones, como King Crimson, Rush, Génesis o Yes, hicieron del rock progresivo su carta de presentación para convertirse en bandas míticas de la historia de la música. Dream Theater, si bien bebe sin duda de todos los grupos que acabo de decir, tiene poco que ver como sabréis con el sonido de aquellos.
Por lo tanto, me gustaría que os acercárais con algo menos de temor al estilo progresivo. No os lo digo como una orden, que todos los dioses en los que no creo me libren de ello, esto no es más que una recomendación para abrir los oídos y el corazón a música más variada, pues modestamente y espero que nadie se rasgue las vestiduras por lo que voy a decir, creo que en muchas ocasiones "los heavys" son los primeros que se cierran ante otros estilos músicales ajenos al metal, e igualmente minoritarios, perdiéndose muchos sonidos a mi parecer estupendos. De todos modos, que cada cual haga lo que guste.
Sin más dilación pasamos a la reseña del disquillo. Freak Kitchen es la banda de Mattias "Ia" Eklundh, guitarrista y vocalista, Björn Fryklund batería y Christer Örtefors bajista. Como habréis adivinado por sus nombres, estos encantadores hombres son suizos, y si bien su tierra quizá sea un poco fría y al igual que ocurre con la mayoría de territorios norte-europeos tenga fama de aburrida, nada más lejos de eso nos ofrece el grupo con su música.
Lo primero que debo decir es que este "Move" ya tiene 4 añitos, pero he de decir en favor de la actualidad de mis críticas que el sonido que se puede oír en el álbum es tan actual como para hablar de él ahora y probablemente dentro de otros 4 años. Doce canciones forman el disco, con una duración media de unos 3 minutos y poco, rompiendo el tópico por el cual todas las canciones de música progresiva sobrepasan con creces los diez minutos. La impresión que tuve cuando terminé de oír el trabajo por primera vez es que trabajando en "Move", los componentes de Freak Kitchen seguramente se lo habían pasado de puta madre, ya que el disco me transmitió unas vibraciones cojonudas y no pude sino sonreir cuando terminé de escucharlo, cosa que dice muchísimo acerca de cualquier álbum.
Desgranando "Move" en sucesivas escuchas fui apreciando poco a poco los pequeños matices que dotan al sonido de los suecos de ese punto original, fresco (la palabra que personalmente creo que define con más acierto al grupo) y moderno. En las composiciones de Mattias Eklundh se refleja sin ninguna duda que este señor oye habitualmente estilos musicales muy variados. Los temas de Freak Kitchen contienen influencias del hard rock más melódico, de ciertos toques más cañeros y heavys y de virtuosismo instrumental que, y menos mal, no se hace pesado en ningún momento. Los tres componentes del grupo saben tocar de manera sobresaliente, pero no se pasan el disco demostrándole a nadie lo rápidos, cojonudos y maravillosos que son al mando de sus instrumentos.
Sí, se pueden oír solos de guitarra muy técnicos en el disco, pero no son estas florituras las que soportan el sonido de todo el álbum ni tampoco se hacen innecesarias. Otro punto a favor de estos señores es como han planteado la producción y el sonido de "Move", quedándoles un trabajo directo, preciso, que suena estupendamente y que permite disfrutar al máximo de las composiciones, siendo éstas magníficas, consiguiendo decir mucho en temas que no se extienden (¿para qué decir en 20 minutos lo que con un poco de sabiduría se puede decir en 5?) y consiguiendo lo que creo que es más importante: llegar al oyente y como ya dije antes, hacerle pasar un rato estupendo.
Mis dos canciones favoritas de este disco son "Nobody´s Laughing", con un estribillo pegadizo y cañero, y "Humillation Song", bajo mi punto de vista un tema muy hard rockero, con un planteamiento vocal que me recuerda absolutamente a otras décadas, pero con la innovación y la frescura que no me cansaré de repetir tienen los Freak Kitchen.
En definitiva, un estupendo grupo y un gran disco, que desmienten aquello de que el progresivo es aburrido. Un abrazo, y gracias por leerme. O no.
Desgranando "Move" en sucesivas escuchas fui apreciando poco a poco los pequeños matices que dotan al sonido de los suecos de ese punto original, fresco (la palabra que personalmente creo que define con más acierto al grupo) y moderno. En las composiciones de Mattias Eklundh se refleja sin ninguna duda que este señor oye habitualmente estilos musicales muy variados. Los temas de Freak Kitchen contienen influencias del hard rock más melódico, de ciertos toques más cañeros y heavys y de virtuosismo instrumental que, y menos mal, no se hace pesado en ningún momento. Los tres componentes del grupo saben tocar de manera sobresaliente, pero no se pasan el disco demostrándole a nadie lo rápidos, cojonudos y maravillosos que son al mando de sus instrumentos.
Sí, se pueden oír solos de guitarra muy técnicos en el disco, pero no son estas florituras las que soportan el sonido de todo el álbum ni tampoco se hacen innecesarias. Otro punto a favor de estos señores es como han planteado la producción y el sonido de "Move", quedándoles un trabajo directo, preciso, que suena estupendamente y que permite disfrutar al máximo de las composiciones, siendo éstas magníficas, consiguiendo decir mucho en temas que no se extienden (¿para qué decir en 20 minutos lo que con un poco de sabiduría se puede decir en 5?) y consiguiendo lo que creo que es más importante: llegar al oyente y como ya dije antes, hacerle pasar un rato estupendo.
Mis dos canciones favoritas de este disco son "Nobody´s Laughing", con un estribillo pegadizo y cañero, y "Humillation Song", bajo mi punto de vista un tema muy hard rockero, con un planteamiento vocal que me recuerda absolutamente a otras décadas, pero con la innovación y la frescura que no me cansaré de repetir tienen los Freak Kitchen.
En definitiva, un estupendo grupo y un gran disco, que desmienten aquello de que el progresivo es aburrido. Un abrazo, y gracias por leerme. O no.









